jueves, 1 de julio de 2010

Dos mujeres, dos princesas

Alguna vez me quedé lejos, al lado de la  puerta observando cómo se maquillaban, de la misma forma que observaba cómo se afeitaba Iván en el baño. Ellas se ponían frente al espejo y sus manos con mucha agilidad y delicadeza lograban resaltar sus rasgos más femeninos, que sin maquillaje eran expresivos, en cuestión de minutos estaban listas.  Eran princesas totalmente opuestas. Como las describe Rosi, una (Sandra) es puro sentimiento, la otra (Alicia) transmite mucho respeto. Sandra es una belleza salvaje, impactante, atractiva, es una mujer que necesitas mirar una segunda vez. Alicia es una belleza elegante, que hechiza desde la primera mirada, a pesar de lo diferentes que son tienen muchas cosas en común.  Querían ser princesas, que en algún momento soñaban con un príncipe...¿azul?, más bien de color indefinido, hasta la medianoche y también pasada la medianoche. Alguna que otra vez volvían a casa con los ojos tristes, limpiaban el maquillaje de su cara y se convertían por la mañana en cenicientas mientras pasaban los días, meses y años. Lo que ellas no saben es que después de aprender una y otra vez de los falsos principitos, hoy son por ellas mismas grandes mujeres, totalmente opuestas pero para mí siguen siendo dos princesas.

pd: este post está dedicado a Sandra y Alicia, los chicos tienen el suyo en Aquellas tardes...
pd: ¿Rosi tú eres la Hada Madrina?


1 comentario:

  1. Es verdad recuerdo como me mirabas con tus ojitos negros como yo me pintaba para salir, tu si que eras y seguiras siendo toda una princesa,te quiero mucho mi niña, eres grande.

    ResponderEliminar