Aquel tablero cuadrado con cuatro colores, rojo, azul, verde y amarillo por el que había que mover fichas y tirar dados, fue el primer juego de mesa que despertó toda mi curiosidad. Observaba una y otra vez hasta convencerme de que ya sabía jugar, entonces exclamaba "¡quiero jugar!", no podía ser tan difícil, tirar el dado y mover las fichas...esperando mi turno no me quedaba más remedio que seguir observando, porque aquel tablero lo dominaban los mayores y además todo mi convencimiento duraba poco cuando Iván, con mucha paciencia, me decía "esther no sabes jugar". Con el paso del tiempo aprendí a jugar, ya estaba preparada para elegir color, que siempre ha sido el verde y jugar. Jugar, perder y ganar, aunque yo siempre quería ganar. No llevaba muy bien perder. Cuando los pequeños aprendimos a jugar, jugábamos con frecuencia, recuerdo hacerlo sobre todo con Paco e Iván, me resultaba difícil ganarles. Cuánto más me costaba, más aprendía. Poco a poco fui estableciendo mi propia estrategia, la cual me ha dado buenos resultados, así fui dominando el tablero y todas sus casillas. Ahora que pienso en él, que ha sido testigo de muchas noches y tardes de veranos, también de inviernos, de enfados, de nervios, de momentos tensos y divertidos, de diferentes manos, diferentes jugadas y seguramente alguna que otra apuesta. Hoy en día hay muchos juegos de mesa, pero creo que este en particular no debería faltar, es un clásico y yo siempre estaré preparada para la mejor jugada de parchís, ¿quieres jugar?.
pd: ¿ya sabes cuál es mi estrategia?

Veo el parchis y me acuerdo tanto de todos, me acuerdo también de las veladas que me contaba nuestra GUAPI, que ella y papá jugaban en la calle Valencia por la noche. Te acuerdas de como se ponía papá a darle al cubilete en la mesa de la cocina haciendo ritmos que te ponían un poco nervioso, y te acuerdas de la postura de mamá, pegada a la mesa con una pierna cruzada por encima de la otra hacia la parte baja del asiento de la silla, con sus lindas y finas manos apretaba su cubilete y no quitaba ojo del tablero, y que me dices de Paco con sus manías de los dados de la suerte, por cierto aun la tiene y los reune, que grandes momentos eh?
ResponderEliminarPienso que es un juego que toda familia debe tener, por cierto me vienen a la cabeza cosas tales como ; Alicia se le caía el dado al suelo, los gritos de Paco de nervios de UUYUYUYUY, nuestras frases de a por ella, matala matala, revientala.
Bueno negra te mando besos,
Cuantos nostalgia me ha dado ver ese trozo de tablero, me parece estar viendo a nuestra MAMI jugando al parchis, aunque yo hay muchas anécdotas que no recuerdo, tqm, y sigue con nuestras historias, tqm.
ResponderEliminarHolaaa, sandra yo recuerdo que tú solías jugar con el color ¿rojo, puede ser? me parece curioso porque igor también jugaba con ese color. Iván, no me acordaba de eso, jejejeje es verdad que paco tenía la manía de cambiar los dados y no me puedo creer que todavía siga con ella y también nuestras frases, me he reído un rato con el "revientala", qué brutos!! Los quiero mucho, un beso.
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