Hoy es un día muy especial, lo como fue también hace tres meses y como lo es en sí esta celebración, hoy es el cumpleaños de mi sobrina Gladys. A pesar de que tengo dos sobrinas y un sobrino, relativamente nuevo, el cumpleaños de Gladys siempre me hace recordar su edad y también el día que nació. Sandra se quedó embarazada en el año 1994, fue la gran novedad de aquel año en casa, la recuerdo muy guapa y con esa expresión de "felicidad" que tienen las mujeres embarazadas y aunque no lo recuerdo como un embarazo malo, si hubo unos meses que fueron un tanto complicados, porque sufrió un cólico nefrítico. Dicen que el peor dolor es éste, el del cólico nefrítico, que es comparable al dolor del parto, pues Sandra pasó por los dos, ¡eso es una mujer fuerte y lo demás es bobería!. Llegó el mes de noviembre y su barriga era enorme, me impactaba mucho que una barriga pudiera crecer tanto, a pesar de ver a los policías del cuartel con barrigas semejantes. Aquella noche si no recuerdo mal estábamos todos en casa, Mamá con alguno de nosotros estaba viendo la tele en la sala y creo que era algo de risa. Sandra fue al baño a orinar y desde el baño llamó a Mamá, cuando ella respondíó, Sandra dijo:
- ¡Creo que rompí la bolsa!.- Exclamó para que Mamá la escuchara bien, pero no estaba asustada.
Mamá como una mujer de experiencia en partos, se levantó tranquilamente y fue hacia el baño y a partir de aquí todo fue muy rápido. Creo que el que más nervioso estaba era mi padre, porque enseguida bajó al coche a esperarlas para ir al hospital y ellas lo hicieron con mucha calma. No recuerdo bien cuántos días estuvo en el hospital, creo que fue un buen parto, esperaremos a que ella si quiere lo pueda confirmar en su comentario. Pero si recuerdo la inquietud y la curiosidad que me invadieron hasta que ella salió del hospital con su hija. Una mañana me dijo Mamá que le habían dado el alta y que ese mismo día venía a casa, ese año yo estaba en el colegio en el séptimo curso y aquel día que sabía que Sandra regresaba a casa, estuve todo el día preguntándome cómo era Gladys. Pasaban las horas en el reloj a paso de tortuga y cuando por fin, llegó el final de la jornada escolar, Igor, Paco y yo, salimos del colegio con mucha prisa. El recorrido que se hace en quince minutos, aquel día parecía que no acababa. Cuando llegamos a casa, lo primero que hice fue dejar la mochila en el cuarto y preguntar dónde estaba Gladys, Sandra me dijo que estaba en el cuarto de Mamá, ella estaba contenta, feliz. Al llegar al cuarto de Mamá vi en la cama una niña pequeña sobre una mantita, estaba boca abajo dormida profundamente. Recuerdo que me conmovió mucho ver aquel ser tan pequeño y tan dulce, me invadió una alegría enorme y no podía dejar de mirarla apretando mis manos. El nacimiento de Gladys fue una alegría para todos, mi madre disfrutó mucho con ella ejerciendo como abuela y ahora que la recuerdo me hago una idea de cuánto tuvo que disfrutar con todos nosotros.
Gladys era una niña muy risueña, expresiva, era inquieta y curiosa. Demostró muchas veces su inteligencia, era una niña cariñosa y también impulsiva. Le encantaba la hora del baño. Y si lo recuerdo bien, tuvo un perro imaginario que la acompañó durante un tiempo, se llamaba Urco. En relación a los motes, a ella le pusimos La Keka, creo que fue por una muñeca que salía en la tele que se llamaba así y que a ella le gustaba mucho, entonces cuando Sandra hablaba de ella con el amor y orgullo propio de una madre, decía "mi Keka". Los días que Sandra tenía que hacer algun papeleo, yo la cuidaba y aunque alguna vez intenté que viera diferentes películas de dibujos animados, tenía dos películas favoritas, La Cenicienta y La Sirenita.
Hoy Gladys cumple 16 años, ya sabemos que no es una edad fácil, pero ella sigue siendo muy risueña y también alegre. Es una niña grande, con cuerpo de mujer, es muy guapa y se parece mucho a Sandra. A pesar de esto sigue siendo una niña y sigue siendo muy inteligente, así que ojalá sea consciente de ello y le saque el máximo provecho por su propio bien. Te deseo feliz cumpleaños con mucho cariño y espero que te haya gustado esta historia. Te quiero mucho, un abrazo fuerte.
pd: ¿Sandra cumple 16 verdad? es que yo no sé por qué, pero con la edad de Gladys y Janet me quedo estancada.
Soy Gladys. La entrada al blog esta super bonita, y aunque todavia me sigue gustando la sirenita y la cenicienta... Me acuerdo de un monton de cosas con mi tía Esther! y los juegos que se inventaba para que tanto yo como mi hermana no nos aburrieramos. Muchisimas gracias Esther, un beso y un abrazo fuerte. Te quiere tu sobrina.
ResponderEliminarSí la verdad es que fue un parto buenísimo, sólo 3 horitas, después del colíco nefrítico, el parto fue coser y cantar, hoy, 16 años después hemos pasado por muchas etapas que la vida nos reserva para de alguna manera aprender de ella, pero yo como mujer volvería atrás de nuevo para tener a mis hijas pues es lo más grande que yo tengo, gracias por tu entrada, te quiero mucho y cuidate mucho. Son 16 Gladysa y Janet tiene 12.
ResponderEliminarAla, ala, ala, eso es una pedazo de tia y lo demás son tonterias, vaya post que le has dedicado a tu sobrina, me ha encantado, vaya una labia que tienes jodia.
ResponderEliminarBueno pues desde aquí felicito a la cumpleañera, que aunque lo he hecho desde el móvil así repito.
MUCHAS FELICIDADES GLADYS, UN BESOTE MUY FUERTE y otro a la madre que la parió...
Hola a todas, Gladys me hace mucha ilusión saber que todavía te acuerdas de esas cosas porque si es verdad que intentaba que se aburrieran lo menos posible y era bonito ver cómo se divertían las dos. Ah se me olvidó decir una cosa de cuando eras pequeñita y es que eras estreñida.
ResponderEliminarSandra aunque el cólico nefrítico me imagino que habrá sido muy doloroso, para mí aquella época fue muy bonita, por lo que disfrutamos todos así que yo también volvería a pasar por ahí. Y cómo pasa el tiempo, me alegro de que te haya gustado.
Yraya, jejeje, yo dije en el post de Janet que cuando tenía que hacer de tía seria, lo hacía y con Gladys se me activó el reloj biológico, entonces la entrada debía ser un tanto especial, por su cumple y por ser la primera sobrina. Me hace gracia el beso que le mandas a la madre y nunca mejor dicho porque con el cólico y el parto fue toda una campeona.
Un besito grande a las tres, las quiero mucho.