La cocina, recuerdo que tenía una mesa pequeña y el día que la cambiaron, regresaba del colegio muy contenta sólo por ver la mesa nueva. Cuando la vi me pareció enorme, de color blanco con forma ovalada, para seis personas. Las sillas eran modernas también, por fin podíamos comer y cenar todos juntos. Con el paso del tiempo le dimos mucho uso, porque no sólo comíamos y cenábamos, sino que además por las tardes hacíamos la tarea allí y alguna que otra noche fue escenario de los playmobil. Cada uno tenía su sitio favorito, Sandra, Iván, Alicia y Paco se sentaban en los laterales. Iván al lado de Paco y Sandra al lado de Alicia, Igor y yo presidiendo la mesa.
Aquel día habíamos terminado de comer, pero todavía quedaba el postre y como habían plátanos, el postre era un plato de "plátano machacado". Éste es un postre típico de las Canarias, su elaboración es muy sencilla y está muy bueno. Se machaca en el mismo plato el plátano con un tenedor, se añade azúcar y gofio, a continuación echamos un poco de leche y mezclamos todos los ingredientes. Por último se puede añadir galletas en trozos. En mi casa nos gustaba mucho este postre sobre todo a Paco y Alicia, ella era muy rápida haciéndolo. Ella tenía su plátano machacado en su mano, lo único que faltaba era sentarse en su sitio y disfrutar de él, eso era lo ideal. De repente, Alicia tropezó con la pata de la mesa y todo el empeño que había puesto en el típico postre se sintió amenazado, su cuerpo fue hacia adelante y su rodilla cayó sobre la silla. Mientras Paco, Igor y yo estábamos quietos expectantes, mirando toda la situación que parecía ir a cámara lenta, ¿qué pasaría con Alicia y el plátano machacado?...ella como si nos leyera la mente siguió, puso una mano en la silla y su cuerpo se cayó sobre las dos sillas y al otro lado de la mesa vimos que había desaparecido, excepto su brazo que en lo alto mantenía con un equilibrio asombroso el plátano machacado. Después de las consiguientes risas, Alicia se levantó como si hubiera ganado una batalla, se sentó y disfrutó de su postre. Ali te diré que cada vez que comía con Paco e Igor y nos hacíamos un plátano machacado, siempre alguno de los tres recordaba este momento.
ayyyy, que risa con el platanito de Carmela machacado, me la imagino a ella toda digna con su plato en alto, claro porque ella su glamur no lo pierde nunca.
ResponderEliminarUn besito doble guapetona
Pues di que sí, porque mi hermana aparte de su glamur también tiene muchos reflejos y ese día lo demostró sin la menor intención. Un besito para las dos
ResponderEliminarOye cabrona, me has vuelto hacer reir, Gladys y yo aquí leyendo el plátano machacado y nos hemos reido bastante, en mi casa de vez en cuando las peques lo hacen, muchos besos.
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