lunes, 15 de noviembre de 2010

¡Feliz cumpleaños Gladys!

Hoy es un día muy especial, lo como fue también hace tres meses y como lo es en sí esta celebración, hoy es el cumpleaños de mi sobrina Gladys. A pesar de que tengo dos sobrinas y un sobrino, relativamente nuevo, el cumpleaños de Gladys siempre me hace recordar su edad y también el día que nació. Sandra se quedó embarazada en el año 1994, fue la gran novedad de aquel año en casa, la recuerdo muy guapa y con esa expresión de "felicidad" que tienen las mujeres embarazadas y aunque no lo recuerdo como un embarazo malo, si hubo unos meses que fueron un tanto complicados, porque sufrió un cólico nefrítico. Dicen que el peor dolor es éste, el del cólico nefrítico, que es comparable al dolor del parto, pues Sandra pasó por los dos, ¡eso es una mujer fuerte y lo demás es bobería!. Llegó el mes de noviembre y su barriga era enorme, me impactaba mucho que una barriga pudiera crecer tanto, a pesar de ver a los policías del cuartel con barrigas semejantes. Aquella noche si no recuerdo mal estábamos todos en casa, Mamá con alguno de nosotros estaba viendo la tele en la sala y creo que era algo de risa. Sandra fue al baño a orinar y desde el baño llamó a Mamá, cuando ella respondíó, Sandra dijo:

- ¡Creo que rompí la bolsa!.- Exclamó para que Mamá la escuchara bien, pero no estaba asustada.

Mamá como una mujer de experiencia en partos, se levantó tranquilamente y fue hacia el baño y a partir de aquí todo fue muy rápido. Creo que el que más nervioso estaba era mi padre, porque enseguida bajó al coche a esperarlas para ir al hospital y ellas lo hicieron con mucha calma. No recuerdo bien cuántos días estuvo en el hospital, creo que fue un buen parto, esperaremos a que ella si quiere lo pueda confirmar en su comentario. Pero si recuerdo la inquietud y la curiosidad que me invadieron hasta que ella salió del hospital con su hija. Una mañana me dijo Mamá que le habían dado el alta y que ese mismo día venía a casa, ese año yo estaba en el colegio en el séptimo curso y aquel día que sabía que Sandra regresaba a casa, estuve todo el día preguntándome cómo era Gladys. Pasaban las horas en el reloj a paso de tortuga y cuando por fin, llegó el final de la jornada escolar, Igor, Paco y yo, salimos del colegio con mucha prisa. El recorrido que se hace en quince minutos, aquel día parecía que no acababa. Cuando llegamos a casa, lo primero que hice fue dejar la mochila en el cuarto y preguntar dónde estaba Gladys, Sandra me dijo que estaba en el cuarto de Mamá, ella estaba contenta, feliz. Al llegar al cuarto de Mamá vi en la cama una niña pequeña sobre una mantita, estaba boca abajo dormida profundamente. Recuerdo que me conmovió mucho ver aquel ser tan pequeño y tan dulce, me invadió una alegría enorme y no podía dejar de mirarla apretando mis manos. El nacimiento de Gladys fue una alegría para todos, mi madre disfrutó mucho con ella ejerciendo como abuela y ahora que la recuerdo me hago una idea de cuánto tuvo que disfrutar con todos nosotros.
Gladys era una niña muy risueña, expresiva, era inquieta y curiosa. Demostró muchas veces su inteligencia, era una niña cariñosa y también impulsiva. Le encantaba la hora del baño. Y si lo recuerdo bien, tuvo un perro imaginario que la acompañó durante un tiempo, se llamaba Urco. En relación a los motes, a ella le pusimos La Keka, creo que fue por una muñeca que salía en la tele que se llamaba así y que a ella le gustaba mucho, entonces cuando Sandra hablaba de ella con el amor y orgullo propio de una madre, decía "mi Keka". Los días que Sandra tenía que hacer algun papeleo, yo la cuidaba y aunque alguna vez intenté que viera diferentes películas de dibujos animados, tenía dos películas favoritas, La Cenicienta y La Sirenita.
Hoy Gladys cumple 16 años, ya sabemos que no es una edad fácil, pero ella sigue siendo muy risueña y también alegre. Es una niña grande, con cuerpo de mujer, es muy guapa y se parece mucho a Sandra. A pesar de esto sigue siendo una niña y sigue siendo muy inteligente, así que ojalá sea consciente de ello y le saque el máximo provecho por su propio bien. Te deseo feliz cumpleaños con mucho cariño y espero que te haya gustado esta historia. Te quiero mucho, un abrazo fuerte.

pd: ¿Sandra cumple 16 verdad? es que yo no sé por qué, pero con la edad de Gladys y Janet me quedo estancada.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Domingos y costumbres

Los domingos se compraba el pan, como todos los días y el periódico, que nunca podía faltar un domingo. El domingo era el día de descanso familiar para todo y para todos, para levantarse un poco más tarde, para ver la tele más rato, para comer juntos, aunque de las tareas de casa nadie se libraba. Y Mamá esperaba a media mañana, cuando se tomaba su cortado bien oscuro, para sentarse en la cama con la ventana abierta y leer el periódico tranquilamente. Otras veces lo hacía por la tarde, en la cocina y cuando la veía en algún momento esperaba escuchar una frase que decía la mayoría de las veces mientras leía atentamente, que era "a mí que leer el periódico me relaja". Realmente le gustaba y lo disfrutaba. Lo decía con una sonrisa y lo leía todo, hasta el final. Así que mañana domingo toca leer el periódico, pero con la típica tranquilidad del domingo, en la cama y con un café con leche bien oscuro.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Sábados y costumbres

En aquel sillón que más tarde decidimos cambiar, se sentaba mi padre todos los sábados. Se sentaba en la misma esquina para ver la tele, concretamente Informe Semanal. Alguna vez siendo muy pequeña me senté con él, a su lado, muchas veces acostada sobre sus piernas miraba la tele intentando entender de qué trataba aquel programa, que mi padre miraba y escuchaba atentamente con la mano en la cabeza. Al cabo de un rato, mis esfuerzos eran derrumbados por el aburrimiento y mi única curiosidad era saber cuándo acabaría. Otras veces me levantaba y me iba a jugar con mis hermanos y otras me quedaba dormida. Aunque mi padre nunca me explicó de qué trataba, la costumbre de verlo todos los sábados allí sentado tuvo algún efecto en mí, porque después de muchos años me he dado cuenta que algún que otro sábado acabo como él, echada en el sillón preparada para ver mis dos programas favoritos; Documentos TV y la Noche Temática.